Cómo Elegir Un Perfume Adecuado
La fragancia que eliges dice mucho de ti: temperamento, carácter, emociones. Por eso elegir bien no es cuestión de suerte, sino de saber qué buscar. Estas son las seis cosas que conviene mirar antes de decidirte.
1. Saber lo que te gusta
Lo primero es ser capaz de definir los olores que te gustan. Un perfume puede ser floral, afrutado, ambarino, amaderado, oriental… A menudo cuesta decidirse por uno, porque los criterios cambian según la piel, las emociones, los recuerdos y la personalidad.
Si no sabes por dónde empezar, mira las familias olfativas: es el mapa de todo lo demás.
2. Cada piel es diferente
La misma fragancia no huele igual en dos personas, porque la piel transforma el perfume. Por eso hay que probarlo puesto, no en el aire.
- Aplícalo donde se toma el pulso —cuello, muñeca— y espera unos minutos. Ahí es cuando aparece la verdadera personalidad del perfume, su estela y cómo te sienta.
- No lo pruebes en el dorso ni en la palma de la mano.
- No vaporices cerca de joyas: el metal acidifica la piel en la zona de contacto.
3. Conocer las notas
Un perfume se construye como una pirámide olfativa de tres partes:
Notas altas
Las que se perciben desde el primer momento: frescas y volátiles. Son las que enamoran en la tienda y las primeras en irse.
Notas de corazón
Más voluptuosas. Son el cuerpo del perfume y lo que la gente reconoce como «ese perfume».
Notas de fondo
Pesadas y tenaces, son las que fijan la fragancia y la sostienen hasta el final del día.
El verdadero olor de un perfume se conoce una hora después de aplicarlo, cuando todas las notas han salido a la luz. Nunca compres por lo que huele en los tres primeros segundos.
4. Elegir la concentración
Eau de toilette, eau de parfum, perfume, agua fresca, aceite… No siempre es fácil dar con la fórmula que mejor se adapta.
- El eau de toilette es ideal para el día a día: deja una estela discreta.
- Para algo más intenso, un eau de parfum o directamente un parfum — de esos que te visten toda la noche.
Lo tenemos explicado con los porcentajes y las horas que dura cada uno en concentración de un perfume.
5. Perfumarse en el lugar adecuado
Se dice que uno debe perfumarse allí donde quiere que lo besen. El perfume es un artículo de seducción, así que ve a las zonas indiscretas: cuello, nuca, escote, detrás de la oreja, la cara interna de la muñeca.
También puedes perfumar la ropa para una estela más delicada. Pero un perfume debe revelarse con sutileza: dos o tres pulverizaciones bastan para oler bien el resto del día.
6. Conservarlo bien
Al perfume no le va ni la luz, ni el calor, ni los cambios de temperatura. Guárdalo en su caja original, y lejos del baño.
Bien conservado, un perfume vive entre 2 y 5 años. Un frasco sin abrir aguanta el olor durante años; una vez empezado, el aire va alterando el contenido. Y si el color cambia con el tiempo, no significa necesariamente que la fragancia se haya estropeado.